El grupo irlandés U2 rescató un particular poema pacifista del renombrado escritor israelí Yehuda Amijai para criticar, en uno de los temas de su reciente EP, Days of Ash, la guerra que estalló en Gaza tras el ataque terrorista de Hamas del 7 de octubre del 2023.
Se trata de Shalom Bar, conocido mundialmente como Wildpeace, un poema cuyo título se suele traducir al español como Paz silvestre, una buena forma de describir el texto que habla de cómo la paz puede (o debe) crecer como una flor natural, y no como un injerto forzado.
La delicada pieza literaria, publicada originalmente por Amijai en 1973, ya había disfrutado un primer rescate en diciembre del año pasado, cuando el papa Leon XIV utilizó algunos de sus versos en un mensaje navideño frente a unos 26.000 fieles en el Vaticano.
En uno de los «pasajes más evocadores» de aquel mensaje, el primer Urbi et orbi del nuevo papa, Leon XIV citó extensamente Wildpeace, «contrastando ‘la paz de un alto el fuego’ con una paz más profunda que llega inesperadamente, ‘como flores silvestres’, tras el agotamiento y el conflicto», destacó en aquella ocasión el portal cristiano EWTN News.
«La responsabilidad es el camino seguro hacia la paz», aseguró el papa en su alocución. «Si todos, en todos los niveles, dejáramos de acusar a los demás y, en cambio, reconociéramos nuestras propias faltas, pidiendo perdón a Dios, y si realmente nos uniéramos al sufrimiento ajeno y nos solidarizáramos con los débiles y oprimidos, entonces el mundo cambiaría», aseguró el papa Prevost.
Días de cenizas
Menos de dos meses después, el poema de Amijai reapareció en la colección de seis temas que presentó el grupo liderado por el cantante Bono, por ahora solamente en formato digital. Wildpeace es una pista de apenas un minuto y medio, en estilo ambient, sobre la cual el poema es recitado por la cantante nigeriana, basada en París, Adeola Soyemi.
Para los comentaristas, el tema es una clara alusión a la guerra en Gaza, y a la situación de los civiles en el enclave palestino que sufrieron la campaña militar israelí para rescatar a los rehenes secuestrados por Hamas y la estrategia de los islamistas de usarlos como escudos humanos.
En su reseña sobre Days of Ash, el diario británico The Guardian comparte con sus lectores un link a otra nota, con declaraciones de Bono sobre Israel, los judíos y el primer ministro Benjamin Netanyahu.
«Es la fuerza moral del judaísmo la que contribuyó a forjar la civilización occidental», recordó Bono en una entrevista que acompañó el lanzamiento del EP. También destacó a los «matemáticos, científicos, escritores, por no hablar de los cantautores» judíos.
«Al igual que con la islamofobia, el antisemitismo debe combatirse cada vez que lo presenciamos», remarcó el cantante, para quien «la violación, el asesinato y el secuestro de israelíes el 7 de octubre fueron actos perversos».
Sin embargo, añadió, «la legítima defensa no justifica la brutalidad generalizada de la respuesta de Netanyahu» en Gaza.
Recordando a los chicos y las chicas del festival Nova
Los músicos de U2 se contaron entre los primeros en expresar solidaridad con Israel después del ataque del 7/10, que dejó 1.200 muertos en el sur del país y decenas de secuestrados, muchos de los cuales tuvieron que resistir hasta dos años cautivos, en condiciones inhumanas.
Apenas horas después de la invasión islamista, durante un concierto en Las Vegas, en Estados Unidos, el grupo dedicó una de sus más conocidas composiciones, Pride (In The Name Of Love), a los chicos y las chicas que murieron a manos de Hamas en el festival musical Nova.
«Canten con nosotros», por «esos hermosos chicos en ese festival de música», pidió Bono al público.
Con el paso de los meses, y mientras la guerra en Gaza se hacía más encarnizada, el líder del grupo irlandés comenzó a criticar al gobierno de Netanyahu, aunque nunca se pasó a la vereda de los artistas antisemitas del tipo Roger Waters.
En Days of Ash, los U2 apuntan contra la guerra y denuncian la muerte del activista palestino Awdah Hathaleen (asesinado por un colono judío en Cisjordania/Judea y Samaria), de la jovencita iraní Sarina Esmailzadeh y de Renee Nicole Good, la mujer que perdió la vida en un confuso episodio con agentes del ICE (uno de los temas se llama American Obituary).
Para The Guardian, en esta primera colección de canciones nuevas desde el 2017, «el cuarteto tiene una nitidez que le faltó a su material del siglo XXI» y «reaccionan ágilmente a noticias impactantes» a la vez que se «reafirman como una voz política vital».
Quizás vale la pena creer…
Amijai también sigue siendo una voz destacada en Israel, incluso casi veintiséis años después de su muerte (el poeta falleció el 22 de setiembre del 2000, en Jerusalén).
En un artículo en el blog de la Biblioteca Nacional de Israel, el autor Nati Gabbay recordó que el poeta fue invitado por el entonces primer ministro, Itzjak Rabin, a acompañarlo a recibir el Premio Nobel de la Paz en Oslo, en diciembre de 1994.
«Amijai, un hombre identificado con el movimiento pacifista, aceptó la invitación. Participó en la ceremonia y leyó al público fragmentos de sus poemas», incluyendo Shalom Bar, añade la nota.
Citada por Gabbay, la viuda de Yehuda, Hanna Amijai, dijo que «la paz silvestre es una paz que crece de forma natural, por sí sola, como una flor, no algo plantado, cultivado o creado».